En la actualidad la aparición de mobiliario infantil a precios asequibles, y la proliferación de una gran variedad de estilos, ha propiciado que cada vez más familias que se animan a crear un espacio personalizado para los más pequeños de la casa.

Partiendo de unas reglas básicas como el uso de la cantidad de luz adecuada, que permita el descanso de los niños, y el empleo de colores vivos, que den un aire juvenil a la habitación, existe un amplio abanico de alternativas y combinaciones. Desde los estilos clásicos, basados en los colores rosa y azul, hasta estilos más creativos y actuales, las posibilidades son ilimitadas.
En los estilos más tradicionales se predominan el color rosa para las habitaciones de niñas, y el azul en la de los niños. Dichos estilos se basan en la combinación de papel pintado para la pared con muebles de diferentes motivos, para crear habitaciones temáticas. Ideal para los más pequeños.


Este año el estilo vintage, que rompe con el concepto tradicional de decoración infantil, ha irrumpido con fuerza. Este estilo tiene una visión muy práctica y se basa en el mayor aprovechamiento del espacio, así como en el uso de mobiliario sencillo y barato.
Entre las propuestas de diferentes interioristas encontramos el uso de paredes-pizarra, muebles convertibles, decoración geométrica, papeles decorativos en colores brillantes, e incluso técnicas novedosas basadas en la utilización de la fotografía de nuestros hijos como motivo infantil. Este estilo, aunque más sobrio que el tradicional, también permite dar rienda suelta a nuestra fantasía.


Otro de los estilos más novedosos en la decoración infantil es el estilo Kawaii, procedente de Japón e ideal para los cuartos de las niñas. Este estilo se basa en el uso de gran variedad de colores, destacando el empleo de todas las variedades del rosa, y personajes animados. Los personajes y objetos utilizados en este estilo suelen tener formas redondeadas y no son de gran tamaño. Se trata de un estilo recargado en el que nunca faltarán los peluches y muñecos de conocidas series de televisión, siendo Hello Kitty uno de los más utilizados.

A medio camino entre estos estilos rompedores y los más clásicos, tenemos otros como el estilo country, procedente de Estados Unidos, e inspirada en el campo y los ambientes rurales. Se trata de un estilo simple y funcional en el que abunda la madera, el estampado de cuadros y los motivos florales. Suele combinarse con paredes en tonos neutros como el blanco y el beige.

Con independencia del estilo, es la época de dar un toque más colorido a la habitación de los niños con la decoración navideña, que al igual que el resto de los otros estilos, cada vez nos ofrece posibilidades más originales y rompedora.

Espero que os guste, los peques de la casa quedarán encantados, un saludo, Aída.
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